domingo, 4 de marzo de 2007

1440 minutos (x2)


El periodismo es el arte de la síntesis
¿Cómo sintezar este fin de semana?

Imagina que todos los días
por la mañana
te encontraras en tu puerta 1.440 €.

Podrías dárselos a la gente
o usarlos para divertirte
o simplemente tirarlos.

Pero, hicieras lo que hicieras
los que no hubieses usado
al llegar la noche desaparecerían.

La vida es igual
solo que en vez de 1.440 €
cada mañana al levantarte
encuentras 1.440 minutos.

Tu DeCiDeS qUe HaCeR cOn eLLoS!!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

PENSAMIENTOS


¿Qué hacer cuando no sabes qué has hecho y exactamente tampoco sabes qué ha pasado a tu alrededor? ¿Qué hacer cuando lo que te rodea es antiguo y nuevo a la vez; cuando puede ser que o sí puede ser que no? Pero entonces, ¿qué hacer cuando no sabes qué hacer?

Cuántas preguntas, demasiadas para quedarse sin responder. Demasiadas para quedarse sin responder cuando necesitas una respuesta, o unas respuestas. Qué manía con buscar siempre LA RESPUESTA, en mayúsculas, y ¿si son varias la solución? O es que acaso sólo hay una. Pues entonces qué difícil será encontrar la correcta y qué fácil equivocarse. Prefiero pensar que hay varias, varias buenas, varias posibles soluciones que te llevarán por el buen camino, por el camino que a ti te parezca el bueno, lo que no significa que sea el correcto.

Quizás sí sabes lo que ha pasado, porque tú lo analizas todo, y lo que ocurre es que no te gusta lo que ha pasado, no lo aceptas. ¿Y entonces qué? ¿Una posible solución sería intentar aceptarlo aunque no te guste? ¿Y si no lo aceptas e intentas que no vuelva a suceder? Ésa podría ser otra buena solución. Puede que sea entonces cierto la existencia de varias vías a tu alrededor; entonces hay que observar, hay que pararse y mirar hacia todo lo que te rodea. Tú estás en el centro, sólo tienes que detenerte un instante y mirar. Mirar y escuchar. Todo aparecerá más claro, más sencillo, todo empezará a tomar forma. Pero tienes que mirar y escuchar. No sabes aprovechar todos los sentidos de tu cuerpo. Si no sabes escuchar las señales de tu propio cuerpo, ¿cómo vas a escuchar a los demás? Me tengo que detener a analizar, aunque quizás eso es lo que hago demasiado, quizás no lo tendría que hacer tanto hasta el punto de llegar a perder el tiempo. Otro quizás, demasiados quizás; tantos como preguntas sin responder.

¿Y si esperas algo de un modo y luego no sucede de ese modo? ¿Qué pasa entonces? ¿Te sientes frustrado? Si lo analizas todo tan intensamente seguramente sí; si no te paras a mirar y escuchar seguramente no. Entonces, no entiendo cómo tú, sólo tú, que te paras tanto a analizar lo que está a tu alrededor no tienes respuestas a todas esas preguntas y todos esos quizás. Pero es que yo soy el que no miro y no escucho. Y si tú no eres tú, ¿quién es el que lo “extranaliza” todo? ¡También yo!

No entiendo nada. No podéis ser la misma persona, te volverías loco. ¿Loco? No, ¿por qué me tendría que volver loco? Una mitad de mí responde lo que la otra mitad analiza pero no entiende, y lo que la primera no escucha la segunda mitad lo repite. Pero hay veces que alguna mitad se olvida de hacerlo, porque pierde fuerzas o porque está más preocupada por otros asuntos que en realidad no son tan importantes como atender a su propia mitad. ¿Y cómo es posible que seáis dos mitades que forman una sola persona?
Muy sencillo, porque nos amamos.

Phrinci dijo...

Ummm.. porque nos amamos!